Querer no es querer

En el shopping recientemente inaugurado, frente a un caro negocio de objetos orientales. Dos mujeres jóvenes y una nena. Cama china, réplica de la utilizada en una película. Una cama con paredes y techo. Precio: $14.000.
Nena: — Mamá, ¿cuándo me la vas a comprar?
Madre: — Nunca.
Nena: — ¿Nunca? ¿Pero nunca?
Madre: — Definitivamente no.
Nena: — Pero la quiero…
Madre: — Sí, querela mucho.
Zanahorias proteicas

Pequeño autoservicio y despensa del barrio, de mis vecinos Alejandra y Franco.
Clienta: — Dame medio kilo de zanahorias…
Alejandra: — ¿Con proteínas o sin proteínas?
Clienta: — ¿Cómo es eso?
Alejandra: — Hoy vino una clienta y me compró zanahorias. Al rato vino y me las devolvió “porque no tenían proteínas”.
Vista y oído
Locutora de radio: — Vas a poder observar con tus propios ojos cómo se transmite el sonido.
Aliteración
Nene (a otro): — ¡Mateo! ¡Te voy a matar!
Grito desgarrador

El hombre gritó: ¡No!, en el medio de la Estación Terminal de ómnibus. Pensé que le habían robado el bolso, que le habían pisado un pie, que sufría por algún dolor físico o espiritual, que se había vuelto loco.
— ¡No puedes ser feliz! —continuó, con la canción de Charly García.